Análisis Crítico de la Contaminación en la Presa de Hatillo
Recientemente, la Presa de Hatillo, el mayor embalse de agua dulce en el Caribe insular, ha sido objeto de preocupaciones crecientes sobre su nivel de contaminación y los riesgos ambientales asociados. Según la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD), la proliferación de cianobacterias del género Microcystis está generando un alarmante desarrollo de una capa verdosa en la superficie del agua.
Impactos de la Contaminación en los Ecosistemas y las Comunidades
La ACRD ha destacado que este fenómeno no solo afecta la salud del ecosistema, sino que también amenaza a las comunidades que dependen de la presa para diversas actividades, como el riego agrícola, el control de inundaciones y la generación de energía hidroeléctrica. Desde su construcción, este embalse ha sido esencial para el suministro de agua a Cotuí y otras áreas en la provincia de Sánchez Ramírez.
La contaminación resultante tiene repercusiones que se extienden más allá de la presa, impactando la bahía de Samaná y los manglares del Bajo Yuna, ecosistemas vitales para la biodiversidad y la economía local, que dependen de la calidad del agua.
Factores Contribuyentes a la Degradación Ambiental
La proliferación de Microcystis ha sido atribuida principalmente al uso excesivo de fertilizantes y agroquímicos en la agricultura de la cuenca, así como al arrastre de materia orgánica. También, se ha identificado que las operaciones mineras cercanas y la reducción de los niveles de agua durante periodos de sequía están exacerbando la situación.
Los Riesgos para la Salud Pública y el Medio Ambiente
La presencia de esta capa de algas verde está creando un escenario de riesgo inminente no solo para la biodiversidad que depende de la presa, sino también para las comunidades humanas que utilizan este recurso para su vida diaria. La ACRD califica esta situación como una amenaza directa al ecosistema y a la salud de los habitantes locales.
Propuestas para Mitigar la Contaminación en la Presa de Hatillo
Para abordar esta crisis, la ACRD ha llamado a las autoridades a realizar una intervención inmediata y estructural. Sugiere la formación de un equipo multidisciplinario que diagnostique el estado de la cuenca y el embalse, así como la implementación de un plan permanente de monitoreo y control de la calidad del agua.
Entre las recomendaciones se incluye la fortalecimiento de la gobernanza del embalse, promoviendo la participación activa de todos los actores involucrados. Esto no solo es esencial para la salud del agua, sino también para el bienestar de las comunidades que dependen de esta fuente vital.

Importancia de la Presa de Hatillo en el Contexto Nacional
Con una capacidad de aproximadamente 710 millones de metros cúbicos, la presa no solo es crucial para la seguridad hídrica del país, sino que también irrigaba más de 2,200 hectáreas agrícolas y alberga una central hidroeléctrica de 8 megavatios, aportando de esta manera a la producción de energía limpia.
La calidad del agua en la presa es vital para el equilibrio ecológico de la bahía de Samaná, ya que el río Yuna, principal afluente del embalse, fluye hacia este ecosistema, vital para actividades de turismo y pesca, que son esenciales para la economía local.
La ACRD recuerda que la Presa de Hatillo está dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, lo que hace aún más urgente el cumplimiento de las regulaciones ambientales para garantizar su protección.
Conclusión: Un Llamado a la Acción
En resumen, la situación de la Presa de Hatillo subraya la necesidad crítica de una gestión adecuada y sostenible de los recursos hídricos en la República Dominicana. La presión por el desarrollo agrícola, la expansión minera y las variaciones climáticas están creando desafíos importantes, los cuales requieren la atención urgente y responsable de las autoridades para evitar daños irreparables a la salud pública y al medio ambiente.
La ACRD concluye su comunicado enfatizando que la protección de la Presa de Hatillo debe ser considerada una prioridad nacional, vital para asegurar un futuro sostenible y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.

